Carisma y amor a la cocina

La arquitecta Liz Martínez estudió Cocina en la escuela de Teresita Benegas O’Hara.
De Panadería pasó a Confitería, luego a Repostería, después hizo Cocina, hasta que finalmente obtuvo el título de Técnico Gastronómico. Pero no fue hasta el año 2007 cuando su vida dio un giro inesperado. Escuchó sobre un concurso para cocineros de la marca Knorr, se presentó y se convirtió en una figura de la televisión nacional.
Tras cinco años en el programa Vive la Vida, hoy forma parte del staff de Click Tv, emitido por El Trece. Además, es docente en la Universidad Nacional de Asunción, y sueña con un emprendimiento
propio.

¿Lo que empezó como hobby se transformó en una profesión?
Sí, desde que gané el concurso ya no me despegué de la cocina. Estuve en Vive la Vida un montón de tiempo, y después pasé a Click Tv en El Trece.
También enseño Gastronomía en la carrera de Gestión de la Hospitalidad (antes Hotelería y Turismo) de la Universidad
Nacional de Asunción, y sigo estudiando, tratando de abarcar más en lo que se refiere a gastronomía. De repente me gustaría abrir mi propio negocio, o una escuela de cocina. Aunque más que tener un restaurante me gustaría enseñar.

De chica, ¿quién cocinaba en tu casa?
Mi mamá y mi papá siempre estaban laburando a full, no cocinaban nada. Mi papá no sabe freír ni un huevo; me pasa
una mandarina y me dice “tomá pelá”,porque él no quiere hacer (risas). Y mi mamá cocina bien pero no quiere entrar
en la cocina.
El que cocinaba bien era mi abuelo,que ya falleció.Él era pescador,le encantaba lo que hacía y cocinaba el pescado maravillosamente.
Se le decía “la mano embrujada de la cocina”.
Tengo gratísimos recuerdos suyos.
Preparaba unos guisos deliciosos, unas croquetas de pescado, empanadas, chupín, de todo.
Creo que de por ahí viene la mano.

Te casaste el año pasado ¿Cómo estás viviendo esta etapa?
Siempre digo que no sé cuándo me casé porque la boda por el Registro Civil fue en abril, y en mayo hicimos una fiestita, una reunión con la familia y los amigos. Mi marido me suele preguntar: “¿te acordás en qué fecha nos casamos?”, y yo me tomo la molestia de pensar para decirle: “eh… no”. Lo importante es que no me olvidé de él, ¿verdad?
Decidimos emprender algo juntos y optamos por una empresa de electrodomésticos,rubro en el que él ya tiene experiencia, ya que trabajó con su familia durante 17 años en ese ramo.Fuera de eso, estamos tomando las cosas con
calma, pensamos por supuesto en tener hijos, pero a la vez en disfrutar de cada etapa. Él ya tiene dos, el menor(de 5 años)es el bebé de la casa.